Tipos de argumentos
Analogía
Se compara o establece una relación de semejanza entre dos situaciones, ideas, seres, cosas o casos diferentes y se deduce que lo que es válido para un caso lo es también para el otro.
Autoridad
El autor del texto argumentativo cita o recurre, para apoyar su tesis, a un especialista, un intelectual (filósofo, escritor, pensador…), un experto, una persona reconocida, un científico, etc., o a un grupo de expertos, científicos, intelectuales… que han elaborado un estudio, un ensayo, una investigación, etc.
Cantidad
Se antepone la calidad, lo mejor, lo exquisito frente a la cantidad o lo abundante.
Cantidad
Se menciona que la cantidad o lo que la mayoría cree, piensa, dice o hace para defender una postura. Lo que la mayoría piensa o hace funciona en ocasiones como argumento. La mención del sentido común se incluye en esta variante.
Causa o argumento de causalidad
Demostrar una relación causa-efecto entre dos hechos o ideas suele ser un razonamiento muy eficaz para defender una tesis u opinión.
Conocimiento o creencias generales
Se fundamenta una tesis recurriendo al sentido común o ideas que todo el mundo ha escuchado en relación al conocimiento que se tiene de la realidad.
Consecuencia o argumento de causa-efecto
Exponer o mostrar las consecuencias de determinada idea, acto, hecho… es muy eficaz para la defensa de una tesis. Se relaciona estrechamente con el argumento de causalidad.
Creencias (religiosas, morales, ideológicas, filosóficas…)
Para apoyar o rechazar una tesis o idea se puede emplear las creencias de tipo religioso, moral, ideológico, filosófico…
Emoción (o argumento afectivo-emotivo)
Provocar emociones, relacionadas sobre todo con los deseos, miedos o dudas, para conmover y suscitar una reacción de simpatía, empatía o rechazo es otro de los recursos más típicos usados en una argumentación.
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